Miércoles, 23 de mayo de 2012
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El Diario Oficial de la Generalitat publica hoy el anuncio por el cual se informa de la apertura del proceso de licitación de este proyecto, que comprende la prolongación de la autopista C-32 desde Palafolls hasta el enlace con la futura autovía A-2 entre Tordera y Vidreres. La compañía Acesa, concesionaria de la autopista C-32, ha iniciado la licitación de este conjunto de obras, con un presupuesto de 61,4 millones de euros, que será adjudicada en el primer trimestre de 2008.
La apertura del periodo de licitación se produce tras la aprobación definitiva, por parte de la Generalitat, del proyecto constructivo de prolongación de la autopista C-32 desde Palafolls a Tordera. La tramitación de estas obras se puso en marcha en 2001, cuando el Departamento de Política Territorial y Obras Públicas aprobó el proyecto de trazado y el estudio de impacto ambiental, pero no se avanzó en la licitación por falta de acuerdo con el territorio sobre este trazado y su conexión con la A-2.
Posteriormente, en 2006 se publicó en el DOGC el anuncio de información pública de la relación de derechos y bienes afectados por dichas obras, que suponen la prolongación de la autopista desde Palafolls, cruzando el río Tordera, hasta el enlace de la futura autovía A-2 entre Tordera y Vidreres, que llevará a cabo el Ministerio de Fomento.
La actual concesionaria de la C-32 entre Montgat y Palafolls, Acesa, impulsará la licitación y la adjudicación —dentro del primer trimestre de 2008— de estas obras, que cuentan con un presupuesto total de 61,4 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses. Se prevé que los trabajos empiecen en el mes de mayo del próximo año. Igualmente, Acesa tendrá la concesión del nuevo tramo, que será libre de peaje para los movimientos internos, es decir, para los vehículos que recorran tan sólo el tramo comprendido entre el enlace de la N-II y el enlace de la GI-600.
Un nuevo tramo de autopista
Las obras licitadas hoy suponen la construcción de 4,4 nuevos kilómetros de autopista, prolongando así el Eje del Maresme (C-32, Montgat – Lloret – Tossa de Mar) y abriendo la puerta a una futura prolongación de la carretera hasta Lloret de Mar y posteriormente hasta Tossa de Mar, de acuerdo con el Plan de Infraestructuras del Transporte de Cataluña.
El nuevo tramo de la autopista C-32 estará formado por dos carriles de 3,5 metros de anchura por sentido de la circulación y se iniciará en el actual enlace de Palafolls, que será remodelado. Más adelante, la autopista enlazará con la carretera GI-600, que une Blanes y Tordera. En este punto se construirá un nuevo enlace en forma de rotonda elevada sobre el tronco de la autopista.
Igualmente, se prevé la prolongación de la autopista unos 550 metros hasta enlazar con la futura autovía A-2, que construirá el Ministerio de Fomento entre Tordera y Vidreres.
La principal estructura prevista en el nuevo tramo de la C-32 es un viaducto de 800 metros de longitud que cruzará el río Tordera y pasará por la zona de Can Gelpí y sobre la línea del ferrocarril Blanes-Maçanet. Este viaducto, formado por dos puentes paralelos, uno por cada sentido, permitirá evitar el impacto que supondría la construcción de un terraplén en la zona de Can Gelpí.