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Cómo pueden prepararse las carreteras para la llegada de los vehículos autónomos y eléctricos

Las nuevas tecnologías aplicadas a los vehículos pueden mejorar la seguridad vial y reducir las emisiones, pero que puedan liberar todo su potencial depende de lo “inteligente” que sea la infraestructura.

Cada día aparecen nuevas historias acerca de los progresos alcanzados en cuestión de tecnologías de vanguardia por la industria del automóvil. Los vehículos conectados y autónomos pueden cambiar por completo el panorama del sector, mientras que los coches eléctricos están empezando a popularizarse.

Sin embargo, la carretera siguen siendo la plataforma crítica y universal sobre la cual deberán funcionar todas estas tecnologías. A menos que la innovación en la infraestructura de carreteras evolucione al mismo ritmo que los avances en la tecnología de los vehículos, el crecimiento del tráfico continuará siendo un problema serio y el verdadero potencial de estas tecnologías no se desarrollará en su totalidad. Como afirma Bryant Walker Smith, profesor asistente de la Universidad de Carolina del Sur, “nos centramos en lo que resulta “sexy”, como los coches autónomos, y nos olvidamos de todas las tecnologías que subyacen a dichos elementos y que son realmente importantes”.

La OCDE afirma que los errores humanos de carácter involuntario provocan el 70% de los accidentes en carretera. Los vehículos autónomos han sido diseñados para hacer que esto sea algo del pasado. "La oportunidad para reducir el número global de víctimas es enorme", según James Anderson, director del Instituto para la Justicia Civil de RAND Corporation. Pero "el vehículo automatizado no puede funcionar a menos que exista una infraestructura inteligente”, sostiene José Papi, presidente de la Alianza para el Transporte Inteligente.

Esto sucede porque los vehículos autónomos deben tener conciencia tanto de los alrededores estáticos -como es el caso de las carreteras y los postes telefónicos-, como de la existencia de otros vehículos, mediante el uso de sensores como cámaras, detectores ultrasónicos y sistemas de detección luminosa y radar (LiDAR). Su capacidad para interactuar con la infraestructura viaria y otros vehículos puede ser mejorada mediante el Internet de las Cosas, que proporciona sistemas de conectividad inalámbrica y acceso a la red móvil. Vodafone, por ejemplo, está probando la comunicación vehículo a vehículo en redes 5G. Existen grandes señales de progreso, pero aún queda camino por recorrer antes de que la conectividad viaria se convierta en una realidad mayoritaria.  

Una tendencia paralela es el paso de los motores de combustión interna a los eléctricos e híbridos. Las ventas de vehículos eléctricos se duplicaron en Europa en 2015 respecto al año anterior, lo cual supuso que el continente se convirtiera en el segundo mercado más importante del mundo después de China. En verano de 2017, Volvo anunció que a partir de 2019 todos sus coches nuevos funcionarán con baterías de forma parcial o total. El potencial para reducir las emisiones y mejorar la calidad del aire resulta muy significativo.

A pesar de la mejora en la capacidad de carga de las baterías, continúa existiendo cierto reparo respecto al alcance de la autonomía, ya que los conductores se preocupan por el hecho de que la batería del coche eléctrico pueda quedarse sin energía antes de llegar a una estación de recarga. Por tanto, la velocidad de adopción constituye un factor esencial para expandir la red de estaciones de carga a lo largo de las carreteras que comunican las ciudades. Si se aborda este problema, McKinsey estima que la cuota de vehículos eléctricos respecto a las ventas totales de nuevos vehículos podría alcanzar el 50% en el transcurso de una o dos décadas.

La iniciativa Corri-Door está probando nuevos enfoques para vencer este reto. Una coalición transversal de empresas de energía, fabricantes de vehículos y operadoras viarias ha creado una red de 200 terminales de carga rápida repartidos por toda Europa para todos los vehículos eléctricos, configurando nuevos estándares acerca de cómo crear sistemas de carga conectados e interoperativos en varios países.

En su calidad de operadora líder internacional, la red de autopistas de Abertis constituye la plataforma para lograr una movilidad más inteligente, limpia y segura, ya que la única forma de acelerar la adopción de estos vehículos revolucionarios es impulsar nuevas tecnologías viales.

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